Dar la espalda
Cada vez tengo más miedo. Lo comprobé en el elevador de paredes acristaladas del edificio Sabatini –tardé en descubrir las escaleras– yendo de una planta a otra del viejo hospital de San Carlos, reconvertido en el Museo Nacional Reina Sofía. Desde allí, mirando la plaza y a los transeúntes solitarios que Continúa leyendo