Función y ficción de fin de año
Interpreté las señales —sesenta kilómetros por hora y menos de cincuenta metros de distancia— y deceleré la marcha para que el coche pasara delante de mí mientras me recreaba en un ademán torero. Un ceda al paso forzoso y antirreglamentario a cambio de unas navidades tranquilas fuera del hospital; una concesión, Continúa leyendo