1917, una película necesaria
Sara abandonó la sala nada más producirse el fundido a negro, caminando rápido mientras se ajustaba las mangas del abrigo y sacaba el teléfono de uno de sus bolsillos. “Ricardo, Ricardo, ¿has visto lo mismo que yo?” Resultó que Sara y yo vivimos en el mismo bloque, al que llegamos siguiendo Continúa leyendo