Yo, micrófono
El micro abierto de El Alcaraván se despedía anoche, quien sabe si para siempre, de las noches salmantinas. Y si el año pasado, también en su epílogo, le dediqué una suerte de memorias parafraseando el inicio de las Meditaciones de Marco Aurelio, esta vez el guiño, presente en el texto a Continúa leyendo