El fútbol, mejor con papá
Ya no recuerdo quién ha sido el autor del gol que nos ha metido en semifinales, pero le debo una sonrisa, un puño y unas lágrimas. La sonrisa de papá, el puño que nos hemos chocado y las lágrimas, tontas, que han brotado de mis ojos al saberme testigo y partícipe Continúa leyendo