Un deseo inconfesable
Viktor e Ilsa Lazlo abandonaron a salvo Casablanca, a pesar de la niebla, rumbo a Lisboa. Apenas unos días después, tomaron un nuevo avión y se establecieron en Nueva York, desde donde Viktor pudo continuar efectuando su labor de resistencia contra el horror del Tercer Reich. A todos sus mítines y Continúa leyendo