Hombre vivo, hombre muerto
Ayer le felicité el cumpleaños a un amigo recién fallecido. Me di cuenta horas después, al echar de menos el protocolario “me gusta” con su consiguiente comentario breve y educado. Así empezó a horrorizarme la idea de que mis perfiles en redes sociales sobrevivan a la fusión de cuerpo, alma y Continúa leyendo