Muerto el perro
No se habla de otra cosa. Con las nubes grises, el amarillear de las hojas y la apertura de la veda llegó también el ébola. Cuando abandono los apuntes, cosa que hago con más frecuencia de lo recomendable, y me sumerjo en diferentes círculos de intelectuales de barrio siento el pánico Continúa leyendo