Déjame que te mienta
Camino asombrado ante la cantidad de discursos que se emiten a diario sin la menor conciencia de sí mismos. Me mezclo entre la masa tratando de pasar desapercibido, procurando no alterar la naturalidad con la que las fuentes se dirigen a sus interlocutores, sean estos uno o cien mil. Escuchándolos, me da Continúa leyendo